¿Por qué Niki Lauda es una leyenda de la Fórmula 1?

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Niki Lauda | Foto: Ferrari

El inicio de la semana se vio marcado por la pérdida de una leyenda del automovilismo, Andreas Nikolaus Lauda, mejor conocido como Niki Lauda piloto icónico de la Scudería Ferrari y Mc Laren con las que obtuvo el campeonato mundial de la Fórmula 1 en 1975, 1977 y 1984. En marco a esto conoce su historia y descubre por qué es una leyenda en el deporte motor.

 

Nació en Viena en el año de 1949, al llegar a la edad de 19 años decidió ser piloto comenzando su carrera en 1968 en la Fórmula Vee y después en la Fórmula 3. En 1971, llegó a la Fórmula 2 Europea con el equipo March, mismo con el que comenzó a competir en la Fórmula 1, posteriormente en 1973 se incorporó al equipo BRM, par conseguir de esta manera el gran impulso deportivo gracias a su compañero de equipo en BRM, Clay Regazzoni, quien volvió al equipo Ferrari en la temporada 1974. Es el suizo quien habla con el legendario propietario del equipo, Enzo Ferrari, sobre el conductor austríaco; Enzo  al escuchar muy buenas referencias de Niki, de inmediato lo fichó.

Con la llegada de Lauda a la Scuderia Ferrari en 1974, realizó su debut en España y los Países Bajo, conduciendo el monoplaza 312 B3-74, con el cual, conseguiría su primera victoria de la mano del equipo Ferrari. Fue hasta la siguiente temporada en 1975 , cuando el austriaco se convertiría en Campeón del Mundo por primera vez, terminando con la sequía de 11 años del Cavallino Rampante sin ganar un título.

 

312 B3-74

Monoplaza 312 B3-74

 

La siguiente temporada, el campeón la inició de muy buena forma, obteniendo cinco triunfos de las primeras nueve carreras (Brasil, Sudáfrica, Bélgica, Mónaco, Gran Bretaña), logrando el doble de puntos que su primer perseguidor. Sin embargo, el 1 de agosto se trasladó a Alemania en el circuito de Nürburgring, llamado “Inferno Verde” debido a su complejidad y peligrosidad. En la segunda vuelta, Niki pierde el control del auto debido al asfalto mojado y se estrella contra las barreras, el monoplaza se envolvió en llamas, provocando graves quemaduras en el rostro de Niki.

Pero Lauda no era conocido por ser un tipo que se rindiera, se recuperó en tan solo seis semanas para regresar a correr y buscar mantenerse en la cima del podio, la historia no terminó de esa manera, ya que perdió el campeonato por un solo punto. Debido a esta increíble anécdota, Niki se denominó como una leyenda del automovilismo.

 

 

En 1977, Lauda ganó su segundo campeonato mundial, pero también fue el año en que finalizó su carrera en la Scuderia y Enzo Ferrari. El piloto se cambió al “team Brabham- Alfa Romeo” para el año siguiente sin obtener buenos resultados debido al bajo desempeño de los monoplazas, por lo que Niki decidió retirarse brevemente del deporte, antes de volver a llevarse su tercer y último título en 1984, con McLaren, para retirarse definitivamente del emparrillado en 1985.

Por azares del destino, Lauda volvió a casa como asesor del equipo Ferrari en 1993.