Prueba Porsche Macan: Un acto imperdible

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porsche macan s 6 | Foto: Josué Guerrero

Recordar sensaciones que prácticamente habían quedado en el “baúl de los recuerdos” de nuestra mente es lo que consigue el nuevo Porsche Macan S 2019. Que el manejar sea un acto no solo divertido sino difícil de olvidar.

Una parvada de pájaros se ven a unos 500 metros de nosotros, vuelan en zig-zag y hacen que una parte del cielo quede de tono gris. Si fuéramos en otro auto probablemente no alcanzaríamos a verlos de cerca, sin embargo, estamos al mando del nuevo Macan S 2019 y con solo pisar un poco el acelerador, en unos cuantos segundo las aves ya están arriba de nosotros. Los corroboramos de nuevo, la ingeniería de Porsche es tan perfecta que te hace vibrar cuando el motor de sus vehículos desemboca la furia.

Porsche Macan

Imponente desde cualquier ángulo. Foto: Josué Guerrero.

Dame el poder

La firma alemana presentó el nuevo Macan S 2019, un SUV que le ha dado grandes retribuciones desde que apareció en el mercado en 2014, incluso es uno de sus productos más vendidos a nivel global, según lo han dado a conocer los representantes de Porsche en México. Desde su lanzamiento se han comercializado 400 mil unidades, y en nuestro país 1,600.

Aunque no es un cambio de generación, el Macan 2019 presenta mejoras importantes, no sólo estéticas sino en la parte mecánica. Para esta edición, el encargado de mover toda su masa es un motor V6 de 3.6 litros turbo que genera 354 caballos de potencia, 14 más respecto al modelo anterior, el cual se acopla a una caja automática de siete velocidades. Con el paquete opcional Sport Chrono, acelera de 0 a 100 km/h en sólo 5,1 segundos, es decir, 0,1 segundos más rápido que su antecesor. La aguja del velocímetro llegará a su máxima expresión cuando alcance los 254 km/h.

Porsche Macan

Su diseño atrae miradas. Foto: Josué Guerrero.

Ante todo, el porte

Es obvio que Porsche no necesita realizar grandes cambios en su diseño para atraer miradas, la marca tiene un ADN determinante para sobre salir ante cualquier otra. Si te paras de frente a Macan, verás el lenguaje de la firma de Stutgartt; en lo primero que se te van a ir los ojos es en su cofre prolongado que se une a los grandes grupos ópticos y en una parrilla ancha para dotarlo de una imagen imponente.

De perfil los trazos que toman mayor fuerza están a los costados, finos y rectos para destacar la parte baja y darle espacio a esas enormes llantas que realzan su figura. Por atrás, los faros en una sola pieza le dan una figura única; más abajo, los cuatros escapes, dos a cada lado, enfatizan el tema deportivo. Si eres un tanto quisquilloso te preguntarás si estás ante un 911 elevado o ante un Cayenne pequeño. Como sea que lo interpretes, Macan tiene el poder de seducirte.

Porsche Macan

Macan tiene el poder de seducirte. Foto: Josué Guerrero.

El habitáculo perfecto

La cabina tiene el lujo suficiente para desquitar cada peso desembolsado por este vehículo, incluso puedes personalizar los detalles con tres diferentes materiales: fibra de carbón, tipo piano o en aluminio. No entraremos mucho en detalle en este apartado porque… es un Porsche, ¿qué le puedes pedir? Nada, lo tiene todo. Materiales de alta calidad, una pantalla táctil de 10,9 pulgadas para manipular diferentes sistemas y en la consola central un sinfín de botones (que a muchos les parecen obsoletos) para accionar el aire acondicionado, los diferentes tipos de manejo como el Sport o el Sport Plus o la configuración de la suspensión, para llevarla de modo Confort o una más deportiva.

Porsche Macan

Volante ergonómico. Foto: Josué Guerrero.

Reviviendo sensaciones

Ha pasado más de un año de que nos deleitamos con el 911 Targa 4 GTS, una delicia para saborear sigilosamente. En nuestra mente estaban escondidos aquellos recuerdos de cómo es ponerse ante el mando de un vehículo creado por la firma alemana, por eso al saber que manejaríamos Macan nuestro pulso se acelera. Con la llave en mi poder, me dejo caer en el asiento del conductor para despertar el pequeño SUV, con su nuevo bloque y con el turbo colocado al centro del motor, se ha reducido el lag que tenía la edición anterior, deseamos corroborarlo y para ello anhelamos salir a carretera y olvidarnos del tráfico de la Ciudad de México.

Con los botones a un costado del asiento configuramos nuestra posición al mando. Es alta y con la visión perfecta para mirar en cualquier ángulo. Introduzco la llave de lado izquierdo y giro para despertarlo… ¡wow!, es una exquisitez escuchar de nueva cuenta un bloque fabricado por Porsche, no tiene la misma fuerza del modelo que probamos meses atrás, pero se percibe un voraz gruñido el cual eriza la piel.

Porsche Macan

Rines deportivos. Foto: Josué Guerrero.

Más y más

Hemos devorado los primeros kilómetros de una autopista un tanto congestionada y ya nos corroen las ganas por sacarle juego a esta maravilla. Nuestro trayecto sigue en línea recta, pero poco a poco van desapareciendo algunos autos, no todos, sin embargo, ese también es nuestro cometido, colarnos con precaución para exprimir cada sistema mecánico de este pequeño SUV.

Pisamos el acelerador y en unos instantes ya estamos a 180 km/h y ni una sensación extraña, es más, ni se nota que vamos a esa velocidad. Muy pronto alcanzamos a los coches de adelante, por tal motivo realizamos rebases pues no se mueven o quitan del carril; primero en modo confort y lo hace sin problema, después pasamos a los modos más deportivos y como era de esperarse, nuestra espalda se pega como calcomanía al asiento; entramos por pequeños espacios donde no imaginábamos acceder; ¡vaya dirección!, ¡vaya estabilidad! Macan jamás titubeó.

 

La zona de curvas es mínima pero debemos aprovecharlas, por lo tanto tomamos cada vértice a una buena velocidad para desafiar a la física y conocer sus privilegios. La reacción de Macan nos sorprende al principio pues se planta al asfalto con empeño, pero después recordamos que vamos a bordo de un Porsche y del asombro pasamos a una ligera sonrisa para decir en nuestra mente, sí, estamos ante una de las mejores firmas automotrices del mundo y todo lo que hagan será casi una máquina perfecta. Después de tres horas de manejo llegamos a nuestro destino muy satisfechos, San Miguel de Allende.

Porsche Macan

Detalles al interior con el emblema de Macan S. Foto: Josué Guerrero.

Conclusión

La mejora al motor se agradece bastante, sobre todo cuando pisas el acelerador a fondo y aquel retardo para desembocar su poder ha quedado en el olvido pues ahora todo es una reacción inmediata. ¿Qué si vale la pena desembolsar 1’173,000 pesos por ella? Si los tienes adelante, Macan te ofrece calidad, potencia y deportividad.