Prueba Renault Kwid, ¡All In!

En Autos, Prueba de manejo
Renault Kwid | RENAULT_KWID-2

Como en el póker, la marca del rombo ha lanzado al mercado mexicano todas sus habilidades para combatir al resto de los jugadores con un solo producto.

 

Sin importar si eres nuevo en el póker o si solo necesitas refrescar la memoria, la jugada ‘All in’ significa tirar absolutamente todo lo que tengas con tal de sacar ventaja, es aventarse -con todo- contra una línea, en este caso, un segmento con gran competencia pero también con cierto declive últimamente, y me refiero a la relación valor-precio de los hatchbacks urbanos que se caracterizan por tener un precio accesible y ofrecer grandes prestaciones. Renault Kwid es un mini Duster, su disfraz de SUV le asegura subir un escalón entre los de su clase y conseguirse un lugar, pero su precio, conectividad y seguridad seguramente le colocarán la corona.
Tuvimos al pequeño de 4Ruedas en nuestro garage, lo utilizamos para transportarnos en su hábitat natural, la ciudad, y su desenvolvimiento nos dejó claro que Kwid llega desde Brasil para quedarse y llenar ese hueco en el mercado de autos por menos de doscientos mil pesos que sean seguros y funcionales para un uso diario sin complicaciones, aparece diciendo: ¡comper, ya llegué! Y conmigo te llevas lo que pagas.

 

Renault Kwid

Renault Kwid. / Foto: 4R

 

LO JUSTO ES JUSTO

Renault Kwid ya tenía algún tiempo en otros mercados, ya era justo su presencia en México, pues su estrategia de diseño -que luce como todo un aventurero- encaja perfectamente con los caminos de América Latina. Físicamente es robusto, dinámico y de buen ensamble, por lo que proporciona solidez a la hora de pasar imperfecciones en el pavimento.
Lo conduje por gran parte de la Ciudad de México, maniobrar con él entre el tráfico y en espacios pequeños fue de lo más cómodo y seguro, y digo seguro porque su corpulento frente con actitud de camioneta (camionetita), se ganaba cierto respeto en la jungla. La altura nos da mayor visibilidad, una postura alta al volante y lo mejor, es lo suficientemente alto para brincar charcos, agujeros y esas inundaciones que de repente nos sorprenden en la ciudad, incluso, debo confesar que me volé un tope, de esos que no están pintados y no se ven al final de la calle, la suspensión y amortiguadores de Kwid fueron de lo más suave, no pasó de un pequeño brinco y a seguir andando. Las llantas no son las más anchas, son de batalla y claramente aguantarán cualquier deficiencia del camino.

 

TODO UN GUERRERO

Es un vehículo ideal para moverse en el tráfico urbano y hasta algún viaje corto en carretera gracias a su forma de manejo y amplia maniobrabilidad. A pesar de poseer una transmisión manual de cinco velocidades para todas sus versiones, es sencilla y muy fácil de manipular, el embrague es corto al igual que cada velocidad, acortando los tiempos y la operación entre cada cambio. También, un buen ‘plus’ de tener una transmisión manual es que puedes manipular y forzar un poco -cuando sea necesario- el motor atmosférico de tres cilindros y 1.0 litros (la única opción mecánica disponible para México), así desarrollarás de una forma más lineal los 66 caballos de fuerza con los 69 libras pie de torque, y aunque las aceleraciones serán lentas al principio, ya encarrerado conducirás un pequeño bólido guerrero y listo para toda ocasión.
La gran propuesta de Renault ha entrado viento en popa a nuestro país, no solo por la funcionalidad que ofrece Kwid sino también porque es -hasta el momento- el único vehículo de su segmento (vehículos urbanos) que ofrece desde su versión de entrada cuatro bolsas de aire y frenos ABS para todas sus variantes. Cabe destacar que la mayoría de sus competidores ofrecen solo dos bolsas de aire.

 

Interior mesurado, no esperes una gran presentación en cuanto a materiales.

Interior mesurado, no esperes una gran presentación en cuanto a materiales. / Foto: 4R

 

MÁS VIRTUDES

El Kwid fue desarrollado a partir de la plataforma CMF (Common Module Family), de la alianza Renault-Nissan que, técnicamente, es un sistema modular de cinco bloques intercambiables (compartimento del motor, cabina de mando, parte inferior delantera, parte inferior trasera y una red eléctrica y electrónica común). El pequeño citadino mide 3.68 metros, un ventajoso tamaño para el tráfico pesado y para la hora de estacionarse. ¿Qué más podemos pedir por menos de 200 mil pesos?
Está equipado con aire acondicionado, seguros eléctricos, computadora de viaje, rines de aluminio de 14 pulgadas, vidrios delanteros eléctricos y atrás de forma manual, asientos que marcan la versión Outsider (la que probamos) con un pequeño toque juguetón de deportividad al mezclar dos colores con costuras en naranja y reposacabezas altos.
Porta una pequeña pero funcional pantalla sensible al tacto colocada en la parte baja del centro del tablero, por lo que te roba algunas milésimas de segundo a la hora de voltear ya que tampoco tiene de mando al volante, eso sí, es compatible con Android Auto y Apple CarPlay, toda la tecnología necesaria la encontrarás abordo.
Bien hace falta tener en el mercado automotriz opciones por menos de 200 mil para poder moverse por la ciudad; la marca francesa vio potencial en el segmento y se lanzó para traernos a México su nuevo modelo denominado Kwid, un nano SUV de entrada que resalta por sus mejores características, la de proteger el bolsillo en todos los aspectos y la de dar seguridad a sus pasajeros. ¡Bien ahí, Renault!

La gran jugada de la firma francesa ya está en el aire, y en 4Ruedas estamos seguros que llegará lejos.

 

FICHA TÉCNICA

Renault Kwid Outsider $199,900

Motor: L3 de 1.0 litros

Potencia: 66 bhp 

Torque: 69 lb-pie

Transmisión: Manual de 5 velocidades